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¿Qué hace que las mujeres paguen más que los hombres por productos similares de moda?

El concepto de “pink tax” tomó mucha fuerza hace unos meses, cuando se hizo un estudio que probó que en las farmacias las mujeres pagan 7% más que los hombres por productos como rastrillos y shampoos. Tras los resultados, se lanzó una petición de firmas para corregir esto y exigir que hombres y mujeres paguen lo mismo por productos tan similares, algo que no se concretó en nada.

A pesar de que empezó siendo una lucha por productos más cotidianos y no relacionados con la moda directamente, recientemente se han encontrado evidencias que podrían acusar a la industria de la moda culpable de cobrar más a las mujeres por piezas similares.

Al comparar las mismas prendas en moda masculina y femenina de marcas como Valentino y Gucci, los estudios demostraron que, en efecto, los precios aumentan para las mujeres. Algunos productos tienen una diferencia de sólo 100 dólares, mientras que otros llegan a la extrema diferencia de 800 dólares.

Las razones del “pink tax” no son muy claras, pero hay diferentes teorías. Es evidente que en algunas prendas el material, así como la mano de obra sean muy diferentes entre ropa de caballero y de dama, lo que argumentaría la diferencia de precios. Sin embargo, hay otros productos que están hechos del mismo material, tienen la misma exigencia de producción, pero simplemente son más caros para las mujeres.

Otro argumento es que los precios de la moda de lujo van más allá de los productos con los que se hacen. La demanda de consumo es mucho más alta en las prendas de mujer que de hombre. Esto resulta en que las mujeres están más dispuestas a pagar más que los hombres. Pero a esta teoría hay una solución, ya que la industria de la moda de hombres está creciendo (exponencialmente) más que la de mujeres. Esto significa que pronto los precios se van a balancear y el “pink tax” debería desaparecer.

Los hombres cada vez se involucran más en la industria de moda y las mujeres están cada vez más conscientes de la diferencia de precios; lo que podría llevar a la extinción del “pink tax”. Se espera que pronto la moda no ponga precios segmentados por géneros, sino adecuados a las prendas.