Opinión Sociedad

Mariguana: fumadores, Medicina y el chamán

La legalización de la marihuana, con como se escribe en todos los idiomas de habla hispana, ha sido un asunto apremiante desde que su prohibición se impuso alrededor de todo el mundo. En México, el consumo de la planta data de la época prehispánica. Sin embargo, en 1920 su uso fue condenado en coprotagonización con su vecino del norte, Estados Unidos.

Hoy, a casi 100 años del veto de la planta, México atisba la ratificación de esta fuente de “creatividad” y “relajamiento”. Los consumidores regulares del narcótico no atienden a alguna estructura social o económica en particular. Estudiantes, profesionistas, padres y madres de familia: de todos los estratos sociales disfrutan su cotidianidad bajo los efectos de la mariguana.

Los nombres de las personas que prestaron su testimonio han sido modificados para proteger su identidad.

No considero que expanda mis habilidades, pero definitivamente te ayuda a relajarte y hacer ciertas conexiones a nivel ideas, que me cuesta más trabajo sobrio.
– Laura, profesionista de 25 años.

Para muchos fumadores regulares, la weed estimula la capacidad creativa, relaja, facilita diversas tareas ordinarias, e incluso, cura problemas de insomnio y ansiedad. Bajo efecto del alucinógeno, algunos se inhiben socialmente, otros se vuelven más extrovertidos. En contraste, son pocos los que planearon convertir su consumo en un hábito.

En tanto, al voltear a la manera ancestral en la que se entiende esta hierba, el actual “consumo lúdico” dista mucho de las múltiples prácticas que tienen los pueblos originarios en México. El chamán Pedro “Pluma Blanca” no habla sobre drogas: la mariguana, el peyote, ciertos hongos alucinógenos y el opio son “plantas sagradas”.

Pedro Pluma blanca

“Para acceder a ellas se debe viajar al territorio en el que crecen, se deben respetar, porque llevan mucho más tiempo en la tierra que el humano, consultarlas para contemplar la vida desde otro nivel.”

“Pluma Blanca” cree fielmente en la sabiduría de las plantas sagradas, recomienda que el consumo de estas sea siempre bajo la guía de un hombre medicina, es decir un chamán.

 

Algunos usuarios de la mariguana consideran que, si bien usan la droga diariamente, no es un vicio dañino, pues su consumo con fines recreativos o médicos no tiene repercusiones negativas en su salud. Por otra parte, el estigma que se tiene sobre los “marihuanos” llega a afectar la manera en la que los usuarios fuman la mariguana… a escondidas.

A veces hago detox por meses, pero es sólo para probarme que puedo.
– María, bailarina profesional de 23 años.

De acuerdo con la Medicina, el grado de adicción de la mariguana es de 7%, en comparación con el alcohol, 39%, y el tabaco, 15%, es relativamente bajo. Asimismo, la hierba no causa síndrome de abstinencia, a diferencia del alcohol y la heroína. Sin embargo, en la esfera psicológica el THC puede causar dependencia emocional, a grado de sentir depresión por no tener los efectos de la sustancia en el cuerpo.

Para la doctora Merit Velázquez, la legalización de una droga tan cotidiana es indispensable para generar protocolos de control, evitar el narcomenudeo y disminuir la tendencia problemática respecto al movimiento de la sustancia.

Me tengo que estar cuidando de la imagen que la gente tiene de mí, pues “un marihuano” lo pintan como alguien malo. Si las autoridades se enteran, me corren de la escuela y me meten a la cárcel. Vivo con miedo de la discriminación.
– Julián, estudiante de 21 años.

De acuerdo con los testimonios presentados en este texto, según la cepa que se consuma, será el efecto en el cuerpo. Algunas provocan euforia, maximizan los sentidos, otras reconfortan el cuerpo después de actividad física. “El problema es que la mayoría no sabe fumar”.

No significa que la sustancia no sea adictiva, simplemente funciona distinto a otras. Pero, es cierto que los daños que causa en el cuerpo son de la misma magnitud o incluso mayores.

No es como todos lo pintan; no es que te conviertas en Dori, pero lo que sí es que cada vez es más frecuente que se te vaya la onda: “¿qué te estaba diciendo?”, “¿qué iba a hacer?”.
– Luis, estudiante de 22 años.

Porros, pipas, vaporizadores y plantas sagradas… cada quien escoge sus vicios.