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México Negro

¿Hay negros en México? Es la pregunta que se sigue escuchando. Sí, sí los hay, desde hace 500 años en un país que los ha marginado e invisibilizado.

Se queda atrás el mes de la Guelaguetza, pero los Diablos se escuchan en las calles de Santiago Llano Grande otra vez… en unos meses saldrán a bailar en honor a Ruja, el dios africano que aún no olvidan.

Soy mezcla de cuatro regiones distintas: Mixteca, Sierra Juarez, Valles Centrales, y Cuenca del Papaloapan, siendo de esta última el origen de mi familia paterna, de la cual conserva otro tipo de rasgos: una mezcla de afro con indígena. Nadie, dentro de ese municipio se considera a sí mismo afro. Si bien, entre ellos llegan a usar  “negro” como apelativo, no se autodenominan afromexicanos.

Oaxaca está formado por ocho regiones con 570 municipios, cada región marcada y representada por distintos tipos de música, vestimenta, tradiciones, gastronomía y paisaje. En el mes de julio, en el conocido lunes del cerro, se lleva a cabo la Guelaguetza; un evento cultural que se jacta de ser la fiesta étnica y racial más importante de América Latina, porque reúne a estas regiones para que compartan su cultura, pero que hasta el año 2016 agregó un nuevo número al evento: la danza de los diablos. Por primera vez, desde 1932, dejó participar a la delegación de Santiago Llano Grande, una comunidad de afromexicanos localizada en la costa del pacífico. Se habla de un mestizaje, entre españoles e indígenas, pero no se habla de la otra raíz de México. Una tercera raíz que logró visibilidad estadística hasta 2015, aislada, olvidada e  invisible para su propio país.

Estos pueblos afrodescendientes se formaron después de la Conquista cuando los españoles trajeron a México esclavos del continente africano. La primera investigación que se hizo en México sobre este tema fue en 1904 por el antropólogo Gonzalo Aguirre Beltran, quien afirmó  que fue entre los años 1580 y 1650 cuando llegaron al país 250 mil africanos de manera forzada y bajo las siguientes premisas o motivaciones:

  1. La incapacidad legal  que se tenía para poder esclavizar indígenas
  2. Superioridad racial
  3. La creencia de que la “raza negra” tenía las características físicas aptas para la mano de obra pesada
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    Fuente: INEGI 2015

     

En 2017 se estimó que 2.9% de la población total, aproximadamente dos millones de mexicanos, era afroamericana. Con mayor presencia en el Estado de México, Veracruz, Oaxaca y Guerrero. Según la encuesta de el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación   (CONAPRED). 

Quinientos años después de la conquista aquellos pueblos negros siguen presentes en nuestro país, un estado que los ha invisibilizado y una sociedad que, en el dado caso de reconocerlos, los hipervisibiliza. 

La invisibilidad histórica se transformó en un rezago de políticas publicas que no ha atendido sus necesidades, no ha reconocido sus derechos y no ha respetado sus propiedades. Quitándoles su dignidad al no reconocerlos, su país los invalida, los desprecia y los niega bajo un precepto de que el racismo no existe. De acuerdo con Michel Wieviorca, sociólogo francés, conocido por su trabajo sobre  racismo y la teoría del cambio social :

“La desracialización (racelessness) se refiere al proceso de normalización racial y racista que permite que el pueblo mexicano se exprese y esté convencido por la idea de que en México no hay racismo porque todos somos mestizos, porque todos estamos ‘mezclados’ . Este racismo solapa su contenido de desigualdad tras los preceptos de respeto a la diversidad”   

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Fuente: INEGI 2015

Si bien, la lucha formal  por el reconocimiento de estas comunidades ha durado aproximadamente 22 años, iniciando con la propuesta del misionero Glyn Jemmott que llegó a la costa de Oaxaca desde Trinidad y Tobago, y formó la asociación civil México Negro así como los encuentros de Pueblos Negros  hasta hace algunos años se han tenido avances.

En 2013, el gobierno de Oaxaca a través de un decreto les dio el reconocimiento constitucional; en 2015 se logró la visibilidad estadística con el estudio del CONAPRED y el censo de el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) . En abril de este año, el Senado de la República reconoció los derechos de los pueblos y comunidades afroamericanas.

También lograron mayor visibilidad en la ceremonia de entrega de bastón de mando de Andres Manuel Lopez Obrador en marzo de 2018, en el que otra pionera y fundadora de Mexico negro, Elena de la Luz Ruiz Salinas, participó. Fue invitada al evento para estar con el presidente y logró dar el mensaje y la respuesta a la pregunta de si hay negros en México: “sí, hay negros mexicanos, no nos fuimos, seguimos aquí”.